30 de septiembre de 2008

La ventana

Una vez alguien me contó que los ojos eran la ventana del alma, suena cliché y todo, pero esas historias me contaban... ahora se ven las consecuencias.

En fin, puede que sean la ventana a un mundo paralelo, un mundo que nos inventamos para vivir felices, no creo que sea el alma. Al ver a las personas a los ojos no quiere decir que las conozcas, es solo un mito que alguien se inventó porque le sobraba tiempo.

A lo largo de mi cortilla vida eh visto muchos ojos y a primera impresión no puedo reconocer quien me miente, son de colores, alargados, extraños... pero siempre me engañan, tal vez soy tonta o confiada... tus ojos me engañaron y los mios también lo harán.


-Hoy fue un día extraño, cómo todos los días de mi vida, pensé que quebraría el mal de la semana de mierda pero no, la tontera sigue, pero tengo café ^^

22 de septiembre de 2008

Agonía

Es una agonía constante el saber que no es lo correcto. Saber que tienes que dejar el pasado donde está, bien atrás, pero tu lado insano no te lo permite. Yo no quiero dar vuelta la página, por lo menos no hoy, ni mañana ni pasado... no se cuando la daré, pero hoy no quiero.

Soy demasiado insana para mi propio bien, y no era una obsesión, para nada, mis obsesiones se basan en libros de King y personajes de Meyer, nada real, todo ficticio. Tal vez mi vida es un melodrama, tal vez yo soy la ficticia y mi vida realmente no existe como creo.

A veces pienso que soy un personaje... un personaje de algún libro de mala muerte, o de uno muy cursi lleno de drama, confusión y negación. Me gustaría ser un libro, mis hojas se gastarían y alguien se molestaría en leerme.

¿Te molestaría el leerme?

Creo que muchas personas no soportan el contraste de mi personalidad, les choca que irradie felicidad y de un rato para otro este hecha una bolsa de tristeza y soledad, pero así soy yo, estaré triste hasta donde me den las fuerzas y no quiero estar feliz, por lo menos no hoy.

27 de agosto de 2008

Wake me up when september ends

Primero un ojo... luego el otro, con un poco de esfuerzo logró focalizar el techo. Levantarme cada mañana es un desafío, cada vez se torna más dificil y duele entender que tengo que soportar un día más de "vida"

Podría dormir toda una vida si con eso pierdo el dolor
Podría mentirme cada dia
Podría inventarne nuevante
Podría pretender ser feliz sin ti

Podría...


9 de agosto de 2008

Cazador de sueños


Una mujer de cabello negro, que rozaba peligrosamente sus hombros, llamo a la casa de número 421 de la calle Rowley. Vestía con un suéter de cuello alto negro, jeans pitillos y un abrigo que le llegaba dos palmos antes de la rodilla, todo del mismo color.

-¿Puedo ayudarla en algo? – un hombre de cabello rubio, casi cano apareció en la puerta.

-Sí – sonrió amablemente la chica – Mi auto se averió justo en frente de su casa y he olvidado el móvil, ¿Me podría prestar su teléfono para llamar a la grúa?

- Eh... – el hombre examinó a la chica con una atenta mirada, no parecía para nada peligrosa. – Claro, entre – se hizo a un lado de la puerta para dejarla pasar – El teléfono está en aquella esquina.

-Gracias – tomó el teléfono, dos tonos y contestaron – Hola, mi auto se averío otra vez, Mounsly – bufó

-¿Esta solo? – inquirió una voz femenina desde la otra línea

-Si, lo mismo de siempre – jugueteo con el cable del teléfono

-Okay, tú sólo actúa como sabes – cortó.

-Esta bien, te espero, Estoy en la calle Rowley del número...

-421 – completó el hombre

-421 – hablo la chica por el teléfono, sabiendo que nadie le contestaría, cortó. – Saldrá un dineral – comento sonriente.

-Como todo en la vida, todo es caro.

-Lamentablemente – se acercó a la puerta, abriéndola – Gracias Octavio – dio un paso fuera de la casa.

-¿Cómo supiste mi nombre? – abrió los ojos desmesuradamente – ¿Quién eres? – gruño frunciendo el ceño

-Lo último que verán tus ojos – al terminar de pronunciar la frase Octavio cayó estrepitosamente al suelo, con una jeringa incrustada en su cuello

-Cariño, pensé que nunca llegarías – bufó la chica del suéter negro

-Eva, ¿Crees que es fácil escabullirse por una ventana, sobretodo si está en un segundo piso?

-Tu todo lo puedes Sam – le guiño un ojo coquetamente – ¿Vendrán las demás? – preguntó en tono desinteresado mientras rodeaba el cuerpo del hombre

-No, somos tan perfectas que actuaremos solas esta vez – contesto con autosuficiencia mientras se calzaba sus guantes de látex.

-¿De qué morirá?

-Ataque cardíaco, simple y sin huellas