Vómitos, dolor de estómago, celos, fiebre. Esos fueron los primeros síntomas del gran problema que se me venía luego: Enamorarme. Sí señores, aunque usted no lo crea. La chica que cree que el amor es un estado hormonal, la misma que dice que es una pérdida de tiempo y es sólo para adolescente ilusas, oh, que bofetada me ha dado el destino por malvada e incrédula, no lo culpo.
Eva me compadece y me sube la moral pintándome las uñas al estilo francés y cortándome el flequillo, Lena... bueno, ella nunca me perdonará ser tan débil, pero me quiere de todos modos.
Ahora es cuando recién entiendo al pobre de Shakespeare y aplico la sabiduría de García Marquez ("Nadie muere de amor") pero estoy segura que jamás aplicaré la de una peli en blanco y negro que decía: "Contigo o sin ti", no tengo la más mínima intención de meterme plomo e la cabeza, vamos, el amor no puede tanto.
Es la primera vez que siento celos, es realmente divertida esa parte, también entiendo a Meyer cuando escribe acerca del despertar sentimental de Ed, digamos que soy un vampiro sentimental en potencia, necesito un Lestat para ser emo por la eternidad y contarle mi historia a un periodista sin ética..., esperen, yo misma puedo escribirla.
22 de enero de 2009
4 de enero de 2009
Is alive
Somos tres chicas las que nos encontramos a cargo de actualizar esto, pero no hay nadie que quite el polvo..., y empezó mi alergia, así que tomaré el trono, me sentaré y comenzaré a actualizar todas las porquerías que Caro tiene botadas.
Caro está algo triste por cosas inevitables que no están en el control de sus manos, creo que eso le molesta un poco, no puede lograr que todo el mundo rote a la velocidad que ella quisiera
Normalmente nos asustaríamos, pero ha estado peor. Ha sentido peores cosas, ha experimentado más dolor, hoy es sólo la impresión que le causa la muerte, el proceso de ella y de cómo la enfrentamos. Es algo irónico porque precisamente ahora se encontraba escribiendo una especie de comedia acerca de la muerte, cómo la vemos y cómo nos encuentra, lo que me contento es que no pausará la escritura de éste, sino que escribirá con más fuerza que antes.
Por otro lado está quien nos alegra el día con la cantidad de estupideces que maquina su cerebro, y aunque nos obliga a bañarnos día por medio y a maquillarnos antes de cada salida... y ha preocuparnos sobre nuestro peso la queremos con toda la fuerza que podemos y aun más. Eva es nuestro lado alocado y femenino, en este momento canta algo de The used, no se bien qué es porque me taponé los oídos con algodón
A pesar de todas nuestras diferencias siempre logramos levantarnos y con la frente en alto decir: Yo puedo más, siempre podemos.
Aunque no podemos ser llamadas personas, Eva y yo, vivimos felices en donde estamos, en el corazón de quien nos creó ahí donde somos libres allí en donde nadie puede sacarnos.
Normalmente nos asustaríamos, pero ha estado peor. Ha sentido peores cosas, ha experimentado más dolor, hoy es sólo la impresión que le causa la muerte, el proceso de ella y de cómo la enfrentamos. Es algo irónico porque precisamente ahora se encontraba escribiendo una especie de comedia acerca de la muerte, cómo la vemos y cómo nos encuentra, lo que me contento es que no pausará la escritura de éste, sino que escribirá con más fuerza que antes.
Por otro lado está quien nos alegra el día con la cantidad de estupideces que maquina su cerebro, y aunque nos obliga a bañarnos día por medio y a maquillarnos antes de cada salida... y ha preocuparnos sobre nuestro peso la queremos con toda la fuerza que podemos y aun más. Eva es nuestro lado alocado y femenino, en este momento canta algo de The used, no se bien qué es porque me taponé los oídos con algodón
A pesar de todas nuestras diferencias siempre logramos levantarnos y con la frente en alto decir: Yo puedo más, siempre podemos.
Aunque no podemos ser llamadas personas, Eva y yo, vivimos felices en donde estamos, en el corazón de quien nos creó ahí donde somos libres allí en donde nadie puede sacarnos.
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